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Manuel M. Ponce (1882 - 1948)

 

Virtuoso músico mexicano, nació en el mineral de Fresnillo, Zacatecas el 8 de diciembre de 1882, fueron sus padres don Felipe de Jesús Ponce y doña María de Jesús Cuellar. Sólo tenía cuarenta días de vida, cuando su familia traslada su residencia a la ciudad de Aguascalientes, donde Manuel María Ponce creció y se educó.

Desde los 3 o 4 años ya tomaba clases de piano con su hermana Josefina, quien despertó en él el gusto por la música, afición que vino a reafirmar en 1890 su maestro Cipriano Avila, que fuera testigo de su primera composición, escrita en 1901 y titulada “La danza del sarampión”.

 
A los 15 años continúa desarrollándose en el campo musical como organista del templo de San Diego, en Aguascalientes, actividad que dejó para ingresar en el Conservatorio Nacional de Música en la ciudad de México. Pronto abandonó el Conservatorio y se inscribió en la Academia del maestro español Vicente Mañas. Para este tiempo, Ponce ya era considerado un privilegiado pianista y compositor. En 1903 regresó a la ciudad de Aguascalientes, donde se dedicó a impartir cátedra en la Academia de Música del Estado y a perfeccionar sus conocimientos. Un año más tarde, sus deseos por seguir aprendiendo lo llevaron a Europa, donde continuó sus estudios con destacados maestros.

Regresó a México en 1908 para fundar su propia academia de piano, en donde además de esta disciplina, impartía clases de Historia de la Música, colaborando paralelamente como cronista musical en “El Observador”. En este mismo año y debido a la muerte de Ricardo Castro, se hizo cargo de la clase de piano en el Conservatorio. En 1915 partió hacia la ciudad de La Habana, Cuba, prosiguiendo su trabajo como primer nacionalista musical, al mezclar el folklore nacional con obras clásicas. Durante el año de 1916 visitó Nueva York, en donde se presentó con sus propias obras, regresando luego a La Habana para continuar con sus clases, conciertos y colaboraciones periodísticas y finalmente, estar de vuelta en México en septiembre de 1917. Volvió entonces a sus cátedras del Conservatorio Nacional de Música y en ese mismo año contrajo matrimonio con Clementina Laurel. Además, fue nombrado Director de la Orquesta Sinfónica de México, cargo que desempeñó con gran éxito entre 1917 y 1919.

A lo largo de varios años se dedicó a componer y arreglar música mexicana, pero en 1925, su espíritu, siempre sediento de conocimiento, lo llevó a la ciudad de París para estudiar las nuevas corrientes musicales. En París su estancia fue de ocho años, durante los cuales actuó como mecenas de los jóvenes mexicanos que estudiaban allá. Su estadía fue un incentivo poderoso, no sólo por su gran amistad con Dukas y otros grandes músicos, sino también por su gran vinculación, tan íntima y tan significativa, al arte del músico Andrés Segovia. En esos años Ponce trabajó arduamente, construyendo un legado que es cada vez más reconocido a nivel mundial. Se calcula que mientras estuvo en París escribió más de 40 obras para guitarra, además de sus composiciones sinfónicas y de cámara.

Ponce regresó a México en 1933 y asumió la dirección del Conservatorio Nacional de México, además de hacerse cargo nuevamente de su cátedra de piano en la Escuela Nacional de Música de la Universidad, dedicada al estudio del folklore nacional, obra que extendió al Conservatorio.

Más adelante, Manuel M Ponce tendría la oportunidad de trabajar en una de las áreas más importantes de la formación artística: la Inspección de Jardines de Niños. Aquí, la aportación de Ponce en los programas estético-musicales fue altamente significativa. Quizá su mayor mérito consistió en su ininterrumpida labor de nacionalista y folklorista convencido. Su actividad en esta rama data de 1906 y puede documentarse a través de publicaciones, conferencias y creaciones, de tal manera que a él corresponde el título de iniciador del folklore estilizado de México.

En 1942 fue nombrado miembro del Seminario de Cultura Mexicana, dedicando sus últimos años de vida a la docencia y a escribir canciones para los pequeños preescolares. Murió en la ciudad de México el 24 de abril de 1948 y su cuerpo descansa actualmente en la Rotonda de los Hombres Ilustres del Panteón de Dolores. Hoy día, la sala de conferencias más importante del Palacio de Bellas Artes lleva su nombre.

Para saber más sobre la vida y obra de Manuel M. Ponce se pueden consultar, en el Archivo Histórico del Estado, las siguientes obras:

Centenario Manuel M. Ponce. 1882-1982 , México, Gobierno del estado de Aguascalientes, 1982.

Tarsicio Herrera Zapién, El triunfo sobre una estrella. Anecdotario de Manuel M. Ponce , México, Instituto Cultural de Aguascalientes, 1992.

 

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