Guía para cultivar chile en Aguascalientes

Folleto para Productores Núm. 23

 
M.C. Luis Martín MACIAS VALDEZ
Investigador del Programa de Hortalizas. Campo Experimental Pabellón. CIRNOC-INIFAP.
M.C. Cuauhtémoc C. VALADEZ MARIN
Investigador del Programa de Productividad, Hasta marzo de 1999. Campo Experimental Pabellón. CIRNOC-INIFAP.
 
 
I N D I C E

Introducción
Almácigos
     Localización
      Preparación del terreno
      Construcción del almácigo
     Preparación de la cama del almácigo
      Desinfección de la cama del almácigo
      Desinfección de la semilla
      Siembra
      Densidad de siembra
      Riegos y manejo de los almácigos
     Control de enfermedades y plagas en el almácigo
Preparación del terreno para el trasplante
Variedades
Epoca de trasplante
Densidad de población
Riegos
Fertilización
Labores de cultivo
Combate de maleza
Plagas
Enfermedades
Cosecha
Empaque y clasificación del fruto
Selección de la semilla para el siguiente ciclo

Personal investigador del CEPAB
 
 

Introducción

 La importancia del cultivo del chile en Aguascalientes, es evidente, tanto por la extensa superficie establecida, como por su amplio consumo en el medio rural y en el urbano.
Por ser un generador de fuentes de trabajo en el estado, este cultivo cumple una función social y económica muy importante, ya que requiere de 130 a 150 jornales por hectárea que se ocupan desde la siembra en el almácigo hasta la cosecha.
Cada año es fluctuante la superficie establecida con este cultivo, variando de 1,300 a 2,500 hectáreas, lo que representa del 30 al 45% de la superficie establecida con hortalizas en el estado.
De la superficie total plantada con chile, el 69% se destina para consumo en seco y el 31% para consumo en verde.
El chile se ubica como uno de los alimentos principales de la población, ya que es ampliamente consumido como condimento, platillo principal, encurtidos y ensalada; además, se caracteriza por tener cantidades altas de vitaminas "A" y "C" y en menor proporción del complejo "B".
Por la importancia económica que reviste esta especie vegetal, a continuación se describen los lineamientos técnicos sugeridos por el Campo Experimental Pabellón, para realizar su cultivo eficiente.
 

Almácigos

El objetivo principal de un almácigo, es proporcionar a la semilla un medio favorable para su germinación y un desarrollo eficiente de la planta en sus primeras etapas de crecimiento. Los almácigos son pequeñas superficies donde se siembran semillas muy pequeñas en grandes cantidades, para obtener volúmenes altos de plántulas.

Localización. Los almácigos se deben establecer en terrenos donde no se haya sembrado chile durante los tres años anteriores para disminuir posibles problemas ocasionados por enfermedades que afectan al cultivo, además se debe establecer cerca del abastecimiento de agua y del lugar donde se vaya a trasplantar para facilitar su manejo; así mismo, el lugar debe estar protegido de vientos fuertes. En cuanto al suelo, éste debe tener buen drenaje y topografía plana.

Preparación del terreno. Para construir el almácigo, se sugiere realizar un barbecho profundo con suficiente anticipación a la siembra que permita la descomposición de los restos del cultivo anterior. Quince días después de barbechar, se rastrea y cruza el terreno para desmenuzar los terrones; posteriormente se realiza una buena nivelación para evitar encharcamientos.

Construcción del almácigo. Para facilitar la construcción del almácigo surque el terreno a 92 centímetros de ancho y dé un riego pesado. Una vez que el suelo esté en "punto", levante bordos perpendiculares al surcado con una separación de 10 metros entre ellos y una altura aproximada de 30 centímetros.

Auxiliándose de los surcos que se trazaron con el tractor, construya con azadón los bordos laterales del almácigo; de esta manera obtendrá almácigos rectangulares de 1 metro de ancho por 10 de largo; es decir, de 10 metros cuadrados. Así mismo, procure dejar calles de 2 metros de ancho entre los almácigos para facilitar el movimiento de las personas y el traslado de materiales durante el manejo de dichos almácigos.

Es necesario apretar bien los bordos del almácigo para que permanezcan en buen estado hasta la obtención de la planta para el trasplante, lo cual se logra golpeándolos constantemente con el azadón para compactarlos.

Preparación de la cama del almácigo. Para preparar la cama del almácigo se sugiere mezclar dos partes de tierra (de preferencia de lugares no dedicados a la explotación de cultivos como pueden ser montes, ríos o barrancos), una parte de arena y una parte de estiércol bien podrido.

Estos materiales deben estar previamente cribados en un arnero con malla de 6 milímetros de abertura para obtener una mezcla uniforme al juntarlos. Posteriormente coloque una capa de 10 a 15 centímetros de espesor de esta mezcla dentro del almácigo y emparéjela perfectamente.

Desinfección de la cama del almácigo. Es necesario fumigar los almácigos para eliminar los organismos dañinos que atacan o enferman a las plántulas. La tierra y principalmente el estiércol, pueden contener semilla de maleza, nemátodos, hongos y bacterias nocivas para las plántulas de chile.

Aplique un riego para "asentar" la mezcla de tierra+arena+estiércol, inducir la germinación de las semillas de maleza y activar el desarrollo de los microorganismos. A los tres días de haber regado, afloje con azadón la mezcla para eliminar la maleza recién nacida y favorecer la penetración del gas fumigante.

El bromuro de metilo es uno de los fumigantes más usados para la desinfección de almácigos. Es un líquido envasado a presión en pequeñas latas cerradas herméticamente, que al contacto con el aire, se transforma en un gas desinfectante altamente tóxico; por lo tanto se debe tener mucho cuidado durante su manejo y usar guantes y mascarilla, para evitar algún accidente grave.

Para aplicar el bromuro de metilo, coloque tres o cuatro tabiques al centro y a lo largo del almácigo y sobre ellos, unos tubos o tiras de madera; o bien, a lo largo de las camas se colocan arcos de alambrón de 1/4 de pulgada, para sostener el polietileno que cubre la cama al momento de la fumigación.

Coloque también a lo largo del almácigo tres frascos de vidrio de boca ancha ligeramente enterrados e inclinados, con la abertura hacia las calles de manejo; después cubra el almácigo con un polietileno transparente de 11 metros de largo por 2 de ancho. Selle perfectamente las orillas del polietileno con tierra, de preferencia húmeda, para evitar que escape el gas fumigante.

Aplique una libra (456 gramos) de bromuro de metilo por cada almácigo de 10 metros cuadrados, distribuida en partes iguales en los frascos. Esta práctica se realiza con un aplicador especial provisto de una válvula de paso y una manguera que se introduce al frasco para dosificar el bromuro.

Una vez aplicado el fumigante, revise cuidadosamente que hayan quedado bien selladas todas las orillas del polietileno para tener la certeza de que no hay fugas del gas aplicado.

El almácigo se deja tapado durante dos días y posteriormente se destapa y se afloja nuevamente la tierra para que se ventile por lo menos durante otras 48 horas para poder realizar la siembra en él.

Desinfección de la semilla. Para prevenir la presencia de la enfermedad conocida regionalmente como "secadera", "caidera" o "ahogamiento" (Damping-off), es conveniente tratar a la semilla antes de la siembra con un fungicida que evite la aparición de dicha enfermedad. Para ello se sugiere mezclar 1 kilogramo de semilla con 5 gramos de algún producto químico de los que se citan a continuación: Interguzan PH (Quintozeno PH 30 y Thiram PH 30), Captán 50 PH (Captán PH 50), Leguzan 30-30 (Quintozeno PH 30 y Thiram PH 30), Manzate 200 (Mancozeb PH 75), Pentaclor 600 F (Quintozeno SA 60), o Prozycar 50% (Carbendazim PH 50).

Siembra. Si cubre el almácigo con tapaderas hechas con ramas de hierba y zacate, siembre del 15 de diciembre al 15 de enero; sin embargo, procure no cubrir el almácigo con ramas sueltas. Por otra parte, si usa tapaderas de plástico transparente, que son las más recomendadas, siembre del 10 al 30 de enero.

Antes de la siembra aplique un riego ligero con regadera manual y nivele el suelo lo mejor posible; después haga surquitos de 10 centímetros de separación; o bien, haga pares de surquitos separados 3 centímetros entre sí y 10 centímetros entre cada par.

La siembra se hace a chorrillo a lo largo de las hileras marcadas y la semilla se cubre con la misma tierra, de tal forma que quede a una profundidad de 2 centímetros.

Después de la siembra, coloque una capa de arena cribada de 1 centímetro de espesor. Es importante que dicha capa quede bien distribuida en todo el almácigo para obtener una emergencia uniforme.

Después de colocar la arena, aplique un riego ligero y cubra los almácigos con las tapaderas de plástico o zacate.

Densidad de siembra. Con 600 a 800 gramos de semilla se siembran 20 metros cuadrados de almácigo, los cuales producen planta suficiente para trasplantar una hectárea de chile.

Riegos y manejo de los almácigos. A partir de la siembra, aplique riegos ligeros cada tercer día por la mañana, con regadera manual, procurando distribuir uniformemente el agua y evitar encharcamientos.

La cantidad de agua necesaria en cada riego irá aumentando de acuerdo al desarrollo de la planta y a las variaciones de temperatura, ya que las plantas más grandes requieren de mayor cantidad de agua para realizar sus funciones vitales y el aumento de la temperatura provoca mayores pérdidas de humedad por efecto de evapotranspiración.

Entre los 10 y 20 días después de la siembra, conforme vayan brotando las primeras plántulas, se irá quitando manualmente la capa de arena que quede entre las plantas con el objeto de acelerar su crecimiento y evitar daños por quemaduras al calentarse la arena.

Desde la siembra, los almácigos deben permanecer cubiertos las 24 horas del día hasta que la planta tenga una altura de 2 a 3 centímetros; después deberá destaparse durante el día para evitar quemar las plantas por efecto de las temperaturas altas que se tienen dentro del almácigo y cubrirse por la noche para protegerlos de las heladas.

Esta actividad se debe hacer paulatinamente para que las plántulas se vayan aclimatando a la acción directa de los rayos del sol, ya que si se destapa repentinamente, se corre el riesgo de que se deshidraten y mueran.

Cuando las plantas alcancen una altura aproximada a 5 centímetros, es el momento adecuado para hacer un aclareo manual si se considera necesario, tratando que las plántulas no queden amontonadas, lo cual favorece el desarrollo de plantas más fuertes y vigorosas.

Control de enfermedades y plagas en el almácigo. Para prevenir los daños causados por el ahogamiento (Damping-off) en las plántulas, es necesario fumigar el suelo y desinfectar la semilla; además, es conveniente aplicar en el agua de riego 10 gramos de Leguzan 30-30 (Quintozeno PH 30 y Thiram PH 30) o Captán 50 PH (Captán PH 50) por cada 20 litros de agua. El tratamiento se repite cada 5 a 7 días durante todo el tiempo que dure la planta en los almácigos; además, procure evitar los excesos o falta de humedad.

Entre las plagas que se pueden presentar en los almácigos de chile, está la pulga saltona, pulgones y gusanos, las cuales se pueden controlar eficientemente con aplicaciones de Folidol M-50 (Paratión metílico CE 50) o Tamarón 600 (Metamidofos LS 60) en dosis de 20 centímetros cúbicos por 10 litros de agua cuando se observen los primeros daños.

Es recomendable aplicar en forma alternada los productos sugeridos para el control químico de las enfermedades y las plagas para evitar la resistencia a un solo producto.

Los roedores también pueden afectar a las plantas del almácigo; sin embargo, para contrarrestar su ataque, se pueden utilizar cebos envenenados, preparados de acuerdo con las recomendaciones de la Dirección General de Sanidad Vegetal, los cuales se describen a continuación:

a). Cebo con Fosfuro de zinc. Primero se mezclan 800 gramos de maíz quebrado con 80 gramos de azúcar; por separado se mezclan homogéneamente 30 gramos de fosfuro de zinc, 80 gramos de aceite comestible y una cucharada de esencia de vainilla; por último, se juntan las dos mezclas y se revuelven muy bien.

b). Cebo con Warfarina. Se prepara con 2 kilogramos de maíz quebrado y 50 gramos de azúcar; por separado se mezcla 1 gramo de Warfarina (una corcholata copeteada), 160 gramos de aceite comestible y 2 cucharadas de esencia de vainilla; por último, se mezclan perfectamente todos los ingredientes.

Estos cebos se deben colocar alrededor de los almácigos y cerca de las madrigueras.

Para la preparación de ambos cebos, se sugiere utilizar guantes de hule, bañarse y cambiarse de ropa después de la preparación, hacer las mezclas en lugares ventilados y no inhalar el producto; los recipientes que se usen en las mezclas, no se deben emplear con fines domésticos.
 

Preparación del terreno para el trasplante

Con suficiente anterioridad al trasplante, de preferencia en octubre o noviembre, barbeche el terreno a una profundidad de 30 centímetros, cuando el suelo tenga un contenido de humedad adecuado que permita la penetración del arado.

El barbecho se hace con el fin de romper, aflojar y voltear la capa arable del suelo, enterrar los residuos de malas hierbas y de la cosecha anterior para propiciar su descomposición, aumentar la fertilidad y el contenido de materia orgánica en el suelo, así como favorecer la aireación del mismo; también ayuda a eliminar parcialmente las plagas del suelo al exponer los huevecillos, larvas y pupas de insectos al frío, al sol y al aire de la superficie.

El rastreo se debe efectuar también cuando el suelo tenga un contenido de humedad adecuado que permita desbaratar los terrones y dejarlo bien mullido; si es necesario, realice otro paso de rastra en sentido perpendicular al primero. En caso de que el terreno haya quedado desnivelado, se recomienda realizar la nivelación para evita encharcamientos futuros que propicien el ataque de enfermedades.

Los surcos se trazan siguiendo las curvas a nivel del terreno con una pendiente menor de 2 por ciento, para lograr la distribución uniforme del agua de riego y evitar encharcamientos. La distancia entre surcos varía de 85 a 92 centímetros, dependiendo del tipo de chile que se vaya a establecer y de la maquinaria con que cuente el productor.
 

Variedades

En el Cuadro 1, se presentan las variedades adaptadas a la región así como sus principales características agronómicas.

CUADRO 1. CARACTERISTICAS AGRONOMICAS DE LAS VARIEDADES DE CHILE CULTIVADAS
                   EN AGUASCALIENTES. CEPAB.1998.
 

Tipo de chile
Variedad
Altura de planta (cm)
Largo de fruto (cm)
Diámetro de fruto (cm)
No. de venas/fruto
Color del fruto
Fresco Maduro
Pasilla Apaseo 70 30.0 2.0
2
Verde Café

Pasilla

Criollo chato

65

18.0

3.0

3

V. oscuro

Café osc.

Mirasol

Criollo Tres Venas

45 8.0 2.4 3 Verde Rojo
Ancho

Verdeño

60

10.0

6.0

2

Verde

Rojo

Ancho

Esmeralda

50

15.0

6.0

2-3

V. tenue

Rojo

Mulato

Criollo

45

10.0

9.0

3-4

V. oscuro

Café osc.

Epoca de trasplante

El trasplante se debe hacer cuando exista el menor riesgo de heladas; es decir, del 1° al 20 de abril y cuando la planta haya alcanzado una altura de 10 a 15 centímetros, tenga buen desarrollo radicular, apariencia vigorosa y color verde oscuro en el follaje.

Algunos agricultores se arriesgan al daño por heladas y trasplantan 15 a 30 días antes de las fechas señaladas, tratando de obtener cosechas tempranas de fruto verde y mejor precio en el mercado.

Es recomendable preparar las plántulas para el movimiento del trasplante; para ello se suspenden los riegos y se descubren los almácigos durante la noche, esto se hace durante los cinco días anteriores al trasplante.
 

Densidad de población

Si el suelo donde se pretende hacer el trasplante es ligero, trace los surcos a 85 centímetros y si es pesado, hágalo a 92 centímetros. Coloque dos plantas por mata, escogiendo las plantas más sanas y vigorosas; elimine las menos desarrolladas o excesivamente largas y delgadas.

Deje un distanciamiento entre matas de 40 centímetros para los tipos de pasilla, ancho y mulato, lo que corresponde a una densidad de población de 27,000 a 29,400 matas por hectárea. Para el tipo Mirasol reduzca el distanciamiento a 30 centímetros, con lo cual se tiene una densidad de población de 36,000 a 39,200 matas por hectárea.
 

Riegos

El primer riego se aplica al momento del trasplante, ya que éste se debe realizar sobre "mojado"; además, sirve para que el trasplantador se lave las manos y no maltrate las plantas. Dos días después aplica el segundo riego (sobrerriego) con el objeto de asegurar un mayor porcentaje de prendimiento de plantas.

Ocho días después del segundo riego aplique el tercero, el cual es conocido como "riego de ocho" y después de éste, es aconsejable "calmear" la planta por un espacio de 20 a 25 días, dependiendo del tipo de suelo y de las temperaturas que se registren.

El calmeo es un periodo de "castigo" por sequía al cultivo para inducir la formación de raíces nuevas en la planta. En terrenos de textura ligera o cuando la temperatura es alta, el tiempo de calmeo se reduce para no castigar demasiado a la planta. Una vez transcurrido el periodo de calmeo, se aplica el cuarto riego.

A medida que la planta se desarrolla y se elevan las temperaturas, los requerimientos de agua son mayores, por lo que es necesario acortar el intervalo entre riegos, es por ello que el quinto riego se deberá aplicar aproximadamente 15 días después de la fecha de aplicación del cuarto riego.

En esta etapa del cultivo se puede presentar lluvias, por lo que se debe tener especial cuidado con los riegos para no provocar excesos de humedad en el área de cultivo de chile que puedan reducir sus rendimientos.

Es preferible efectuar riegos ligeros y frecuentes o regar en surcos alternos (terciado). Otra medida prudente para evitar excesos de humedad, es trazar surcos menores a 100 metros.
 

Fertilización

El tratamiento de fertilización con el cual se han obtenido buenos rendimientos es el 180-80-80. La mitad del nitrógeno, todo el fósforo y todo el potasio se aplica antes de efectuar el riego de ocho. Poco antes del quinto riego se fertiliza con la otra mitad del nitrógeno.

Para la primera aplicación se puede usar 440 kilogramos de sulfato de amonio; 410 kilogramos de superfosfato de calcio simple y 160 kilogramos de sulfato de potasio por hectárea. Se puede usar cualquier otro tipo de fertilizante nitrogenado fosfatado o potásico, pero respetando el tratamiento sugerido.

Para la segunda aplicación utilice cualquier fertilizante nitrogenado en la cantidad sugerida.
 

Labores de cultivo

Después del riego de ocho y en cuanto la tierra dé punto, se realiza el primer cultivo, ya sea con tracción mecánica o con la yunta; inmediatamente después se efectúa el "pavoneo" con azadón, el cual consiste en eliminar la maleza presente en el lomo del surco y arrimar tierra a las plantas.

Ocho días antes de aplicar el cuarto riego, se levanta el surco y después de dicho riego, se vuelve a cultivar y se realiza la "pica" que consiste en borrar el surco con azadón. Con esto, se consigue eliminar la maleza presente, arrimar tierra a las plantas y conservar mejor la humedad.

Antes de aplicar el quinto riego es necesario levantar el surco.

Una vez efectuadas las labores anteriores, se debe procurar dar un "cultivo y levante" después de cada riego, mientras el tamaño de las plantas lo permitan.
 

Combate de maleza

El cultivo se debe mantener libre de malas hierbas que compitan por agua, luz y nutrientes. Si se realizan eficientemente las labores de cultivo, la presencia de maleza será insignificante y se convierte realmente en problema después del cierre del cultivo.

Una vez que se establece el temporal de lluvias, cuando ya no es posible efectuar cultivos mecánicos debido al desarrollo de las plantas y por la humedad del suelo provocada por las lluvias, es necesario efectuar deshierbes manuales con rozadera, los cuales, son necesarios, aunque elevan los costos de producción.

El uso de herbicidas es una opción para controlar la maleza cuando no se cuenta con mano de obra disponible y oportuna para realizar esta práctica.

Para el control del zacate, se puede utilizar el herbicida Assure (Quizolofop-etil CE 9.6) en dosis de 1.5 litros por hectárea; para el control de quelite y verdologa, Decthal W-75% (Clortal-dimetil PH 75) en dosis de 10 a 12 kilogramos por hectárea o Diafluran CE (Trifluralina CE 48) en dosis de 1.8 litros por hectárea y Treflan CE (Trifluralina CE 48) en dosis de 1.8 litros por hectárea, para controlar quelite, verdolaga, lengua de vaca y zacates.

Cualquiera de los productos se debe disolver en 500 a 600 litros de agua para lograr el cubrimiento total del suelo.

La aplicación se debe dirigir al suelo sin bañar el follaje de las plantas de chile, tratando de cubrir toda la superficie del surco donde se encuentra la maleza. Al final del ciclo de cultivo, en ocasiones se requiere un deshierbe ligero para facilitar la cosecha.
 

Plagas

Las plagas que se pueden presentar en el cultivo de chile son: pulga saltona, barrenillo, pulgón, gusanos, mosquita blanca y minador de la hoja las cuales, si no se les controlan oportunamente pueden causar daños de consideración que se reflejan en pérdidas en la producción y en la baja calidad de los frutos.

Pulga saltona. Este insecto es muy pequeño, mide de 1.5 a 3.0 milímetros de largo, su forma es oval y es de color negro. Generalmente se localiza en las partes tiernas (cogollos) de las plantas.

El daño que ocasiona, consiste en pequeños orificios redondos que atraviesan las hojas jóvenes, de tal manera que al desarrollarse las hojas, también aumentan las dimensiones de los orificios, dando la apariencia de haber sido afectados por "tiro de munición".

Las primeras poblaciones de la plaga se presentan en los almácigos, así como en las primeras etapas de desarrollo del cultivo después del trasplante; es decir, entre abril y junio. En el Cuadro 2 se presentan los productos químicos sugeridos para su control, el cual se hará cuando se detecte un promedio de tres a cinco insectos por planta pequeña.

Barrenillo o Picudo. En estado adulto, este insecto es negro o café grisáceo y mide de 3 a 4 milímetros de longitud. La hembra deposita sus huevecillos en los botones florales o en los frutos pequeños. Del huevecillo sale un gusano sin patas, con cabeza café y mide aproximadamente 6 milímetros de largo; se alimenta de la masa de las semillas del centro del chile, lo que provoca que caiga antes de madurar y pierde así su valor comercial, además de contribuir a elevar las poblaciones de este insecto.

Posteriormente, la larva se transforma en pupa y luego en adulto dentro del fruto caído. Los adultos o "picudos" barrenan o perforan el fruto con su pico y salen de él; de ahí su nombre de barrenillo.

Se puede observar la presencia de esta plaga cuando los frutos caídos presentan agujeros y marcas de piquete. Al abrirlos se puede observar en su interior la larva o pupa ya formada, o bien una coloración oscura que corresponde al daño ocasionado por la plaga.

Los daños se aprecian cuando ya no es posible efectuar ningún control, por lo que es mejor prevenir su ataque con aplicaciones periódicas de insecticidas durante la floración, sin esperar a ver la plaga.

Pulgón. Es un insecto que mide 1.5 milímetros de largo, tiene cuerpo suave de tonalidad verde y puede o no presentar alas. Se localiza principalmente en el reverso de la hoja, en los brotes terminales y en las partes sombreadas de los tallos y flores.

Se alimenta de la savia de las plantas, las cuales se debilitan cuando las poblaciones son altas. Los pulgones alados son los más dañinos para el cultivo, por su habilidad para desplazarse, ya que trasmiten enfermedades virosas, tales como "mosaicos" y el "enrollamiento de la hoja".

Las mayores infestaciones se presentan de mayo a julio y coincide con las etapas en que el cultivo tiene abundancia de tejidos tiernos. Para su control se puede utilizar cualquiera de los productos que se mencionan en el Cuadro 2. Se sugiere realizar la aplicación de insecticida cuando de 10 plantas muestreadas encuentre dos a tres con infestación de pulgones.

Gusanos trozadores. Tienen un aspecto "grasoso"; son de color oscuro, piel suave y rechonchos, su tamaño varía de 3.6 a 5.0 centímetros de largo. Su comportamiento se caracteriza porque cuando son perturbados se enrollan fuertemente y fingen estar muertos; además, suelen esconderse cerca de la base de las plantas.

Estos gusanos se presenta generalmente entre abril y mayo y atacan durante la noche. Su daño consiste en cortar al ras del suelo las plantas jóvenes o recién trasplantadas.

Para su control, se sugiere aplicar el producto químico dentro del área infestada.

Gusano soldado. El adulto es una palomilla de color café oscuro; la hembra deposita sus huevecillos sobre las hojas en forma de masas y las cubre con una sustancia gris. Las larvas son de color verde pálido y pueden llegar a medir hasta 4 centímetros de largo.

Mosquita blanca. Los adultos miden 2 milímetros de longitud, son de color amarillento, con las alas cubiertas por un polvillo blanco. Las hembras depositan sus huevecillos en el envés de las hojas, las cuales tienen una tonalidad crema, las ninfas son planas, ovaladas y chupan la savia de las hojas.

Cuando se presentan infestaciones severas de esta plaga, las plantas se vuelven amarillentas, se marchitan y finalmente mueren; además, se considera como un transmisor muy importante de enfermedades virosas.

Debido a los daños indirectos que ocasiona como transmisor de virus, las aplicaciones de insecticidas se deben iniciar cuando se observen los primeros adultos en el cultivo para evitar la postura de huevecillos.

Los intervalos de aplicación del insecticida variarán según la presión de infestación; el control químico se realiza cuando detecte las primeras poblaciones.

Minador de la hoja. Los adultos miden de 2 a 3 milímetros de longitud y son amarillentos con el dorso oscuro. Las hembras después de aparear, depositan sus huevecillos dentro de los tejidos de la hoja y las larvas emergen dos a tres días después, las cuales tienen una apariencia cilíndrica y miden 1.5 milímetros; al principio son incoloras y posteriormente se vuelven amarillentas al final de su desarrollo.

Desde su emergencia se alimentan del tejido de las hojas, formando túneles irregulares que se amplían a medida que crece la larva.

A los tres o cuatro días, la larva deja de escarbar y llega al estado de pupa en la misma hoja o en el suelo. Su tamaño es de aproximadamente 2 milímetros de longitud y de color amarillento, el cual después se vuelve oscuro; en 8 a 10 días sale el adulto para completar su ciclo de vida en aproximadamente 20 días.

El control químico de esta plaga se realiza cuando se detecten las primeras poblaciones.

CUADRO 2. CONTROL QUIMICO DE LAS PRINCIPALES PLAGAS QUE ATACAN AL CULTIVO
                   DEL CHILE. CEPAB. 1998.
 

P l a g a
Producto (Ingrediente activo)
Dosis/ha
Pulga saltona
 
 
 

Barrenillo
 
 
 

Pulgón
 
 

Gusanos *
 

Mosquita blanca
 
 
 

Minador de la hoja 

Paratión metílico CE 50
Malatión CE 100 (Malatión)
Diazinón CE 23 (Diazinón)
Sevín PH 80 (Carbarilo)

Sevín PH 80 (Carbarilo)
Paratión metílico CE 50
Gusation M-20 (Azinfos metil)
Malatión CE 100 (Malatión)

Orthene PS 75 (Acefate)
Dimecrón LS 100 (Fosfamidón)
Tamarón LS 40 (Metamidofos)

Lannate PS 90 (Metomilo)
Dipterex PS 80 (Triclorfon)

Basudin CE 60 (Diazinón)
Rogor CE 38 (Dimetoato)
Thiodan CE 35 (Endosulfán)
Confidor SC 35 (Imidacloprid)

Dimecrón LS 100 (Fosfamidón)
Basudín CE 25 (Diazinón)
Rogor CE 38 (Dimetoato)

1.0 - 1.5 litros
1.0 - 1.5 litros
1.0 - 1.5 litros
1.0 kg

1.5 - 2.0 kg
1.0 - 1.5 litros
2.0 - 2.5 litros
1.0 - 1.5 litros

0.75 - 1.0 kg
0.3 - 0.5 litros
1.0 litro

0.3 - 0.4 kg
1.0 kg

0.5 - 0.65 litros
1.0 - 1.5 litros
2.0 - 3.0 litros
1.0 litro

0.3 - 0.5 litros
1.0 - 1.5 litros
1.0 litro

*Para el control de los Gusanos trozadores también puede emplear cebos envenenados a base de 1.5 kg de Dipterex PS 80 (Triclorfon) o Sevín PH 80 (Carbarilo) mas 20 kg de salvado mas 25 cc de extracto de vainilla. Los cebos se aplican alrededor del área infestada.
 

Enfermedades

Marchitez del chile. Es la enfermedad principal que se presenta en la región y las condiciones ambientales que favorecen su desarrollo son una humedad del suelo alta y la presencia de temperaturas frescas. Esta se presenta con mayor intensidad en las últimas etapas de desarrollo del cultivo, o sea, en el periodo de fructificación y maduración del fruto, el cual coincide con la época en que se presenta con mayor frecuencia e intensidad la lluvia.

Los síntomas característicos de la marchitez del chile comienzan precisamente con un secamiento muy leve de la planta. Después de tres o cuatro días las plantas se marchitan completamente, observándose en el cuello un necrosamiento muy marcado y al efectuarse un corte transversal, en el tallo se aprecia una coloración café oscura.

Si la humedad ambiental es alta y la temperatura fresca, las hojas presentan en sus extremos una manchas verde limón y en la parte exterior de los frutos afectados se observa una lesión de color pálido y en el interior un crecimiento algodonoso.

Actualmente no se conoce ningún producto químico que controle la marchitez, tampoco se cuenta con variedades comerciales genéticamente resistentes a esta enfermedad, por lo que se considera que una forma práctica de prevenir la enfermedad consiste en:

1. Nivelar bien el terreno para evitar encharcamientos.
2. Evitar surcos de más de 100 metros de largo.
3. Sembrar semilla procedente de frutos sanos y desinfectarla.
4. Usar plantas sanas en el trasplante.
5. Hacer surcos altos.
6. Aplicar riegos ligeros.
7. Tratar que el agua de riego no toque el tallo de las plantas.
8. Regar en surcos alternos (terciar) en la época de lluvias.
9. Desaguar el terreno inmediatamente después de lluvias fuertes.
10. Eliminar las piletas después de regar en la temporada de lluvias, o bien, evitar el uso de éstas, dando al surcado una pendiente adecuada.
11. No volver a plantar chile en el mismo terreno durante cuatro o cinco años.
12. Si el cultivo estuvo muy afectado por marchitez es conveniente que después de cosechar, arranque todas las plantas, las saque del predio y las queme.

Mancha bacteriana. Los síntomas de esta enfermedad se presentan como pequeñas manchas irregulares de color verde amarillento, que después se vuelven café, tanto en las hojas como en el fruto. Las condiciones que favorecen su desarrollo son las lluvias, días nublados, suelos excesivamente mojados y temperaturas de 24 a 29 grados centígrados; las manchas en las hojas llegan a ser tan numerosas, que al juntarse forman manchas grandes. Finalmente las hojas muy afectadas caen de la planta.

La enfermedad se dispersa por semilla; además, sobrevive en residuos de la cosecha. Las semillas infectadas originan plantas enfermas y la lluvia propaga la enfermedad a las plantas sanas, por lo que es necesario controlarla en el campo, una vez que se presenta.

Esta enfermedad se puede prevenir al usar semilla de plantas sanas y semilla tratada para la siembra. En este caso, se sumerge la semilla durante 30 minutos en una solución de 10 litros de agua con 10 gramos de Agrimycu 100 (Estreptomicina PS 1.5 y Oxitetraciclina PS 1.5).

En el campo se puede controlar con aplicación de Agrimycu 100 (Estreptomicina PS 1.5 y Oxitetraciclina PS 1.5) a razón de 60 gramos en 100 litros de agua, Agrimycu 500 (Estreptomicina PH 0.17 y Oxitetraciclina PH 0.001) a dosis de 600 gramos por cada 100 litros de agua. Se sugiere aplicar al presentarse los primeros síntomas de la enfermedad y repetir si es necesario 7 a 10 días después si las lluvias continúan fuertes.

Cabe señalar que estos fungicidas reducen la propagación de la enfermedad pero no curan las partes de la planta ya dañadas.
 

Cosecha

La cosecha de chile con fines de verdeo en las variedades del tipo Ancho se inicia entre los 110 a 120 días después del trasplante. Se realizan de cuatro a cinco cortes a partir de la segunda quincena de julio y todo agosto.

Cuando la producción se destina para el deshidratado, los cortes se van realizando a medida que los frutos cambian de verde a rojo.

En la región, prácticamente toda la producción de los tipos Mirasol, Pasilla y Mulato se destina para deshidratado, por lo cual, los cortes se hacen conforme los frutos van cambiando de color; es decir, de verde a rojo en el caso del tipo Mirasol y de verde oscuro a café oscuro para los Pasillas y Mulatos.

Los frutos se secan en dos formas: en plantas deshidratadoras o se exponen al sol en "camas" o "paseras".

El secado artificial en deshidratadoras es más rápido y práctico cuando se trata de grandes volúmenes. Este tipo de secado requiere una temperatura controlada de 70 grados centígrados y dura aproximadamente 30 horas.

Las paseras se construyen en un lugar plano con un ligero declive para evitar encharcamientos en caso de lluvias. Sobre las camas se extiende una capa de paja o ramas secas en donde se acomoda el chile maduro recién cosechado. La paja permite el paso de aire y elimina así cualquier exceso de humedad para evitar que los frutos se pudran. Una vez que la parte asoleada del fruto se seca, el chile se voltea para que la parte inferior reciba los rayos del sol y se deshidrate.

El secado bajo este método dura de 10 a 20 días, dependiendo de la intensidad del sol y de la temperatura.
 

Empaque y clasificación del fruto

El chile para verdeo se cosecha en estado "sazón" y se transporta a los centros de consumo en camiones a granel o en costales. En el tipo ancho, el mejor precio se obtiene con frutos grandes; o sea, de 13 a 15 centímetros de largo en promedio.

El chile seco se debe mojar una vez que ha salido de los hornos deshidratadores para que no se maltrate o quiebre y su empaque se realiza un día después de haber humedecido los frutos, los cuales se clasifican en las siguientes calidades:

Chiles buenos: Frutos de todos tamaños pero en buenas condiciones. Estos se venden a mercados, tiendas y autoservicios, entre otros.

Rezaga: Son frutos quebrados o con daños causados por el sol, plagas y enfermedades principalmente. Se venden a la industria para la elaboración de chile molido, salsas o moles.

El empaque se hace en costales o petates. De esta forma, el chile puede durar almacenado hasta dos años o más.
 

Selección de la semilla para el siguiente ciclo

Debido a la escasez de semilla certificada en el mercado, el productor ha optado por conseguir la semilla con otros productores, la cual generalmente es de baja calidad a causa a la mezcla entre diversos tipos de chile o mezclas con materiales criollos debido a la polinización cruzada por efecto de insectos o el viento.

Si el productor no consigue semilla certificada en el mercado y decide producir su propia semilla, debe tener especial cuidado, ya que de una buena técnica de selección depende en gran parte la futura producción de chile. El método para producir semilla se describe a continuación:

Antes de iniciar la cosecha, se aconseja marcar las plantas seleccionadas que reúnan buenas características agronómicas con estacas, hilos de color, alambre o cualquier otro material vistoso; así mismo, se marca la cabecera del surco donde hay plantas seleccionadas. Se debe procurar que las plantas de las cuales se obtendrá la semilla se parezcan entre sí y que reúnan las características siguientes:

  1. Que se observen sanas, vigorosas, bien desarrolladas y que no tengan coloraciones extrañas o deformaciones en las hojas.
  2. Plantas con buena carga y distribución de frutos que tengan las características deseadas por el productor.
  3. Que los frutos tengan forma atractiva, tamaño grande y sean uniformes.

Para lograr plantas similares a las seleccionadas, conviene elegir en el campo plantas que estén en "competencia" con otras; o sea, que la planta seleccionada tenga otras junto a ella.

Cuando los frutos hayan madurado, se cosechan por separado las plantas seleccionadas para semilla, de las destinadas para la producción comercial. Para la obtención de la semilla, deseche los frutos de las plantas enfermas. Después de cosechar todos los frutos, es conveniente escoger los más grandes, sanos y con mejor apariencia para obtener su semilla.

Los frutos seleccionados se ponen a secar en paseras o asoleaderos de cemento y se voltean continuamente para que su secado sea uniforme. Una vez secos se extraen las semillas; para separar la semilla chica y vana de la buena, se puede utilizar un ventilador.

Se sugiere tratar la semilla seleccionada con un fungicida como Arasán (Thiram) o Captán 50 PH (Captán PH 50) y posteriormente, de ser posible, se guardan en latas o frascos de vidrio bien cerrados y se colocan en algún lugar seco y fresco.
 
 

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